Autor: Dimas Cuevas, senador del PP por Albacete
¿Veintiocho años son muchos o son pocos? Desde luego, son más de los que previsiblemente conseguirán cotizar en toda su vida los miles y miles de jóvenes parados en esta región: casi el cincuenta de la población juvenil, toda una generación perdida por culpa de esa crisis que Zapatero se negaba a reconocer hasta que lo arrolló (y con él a todos los españoles).
Y son también, esos veintiocho años, bastantes más de los que han podido cotizar miles de trabajadores manchegos en paro, muchos de los cuales por su edad tendrán serias dificultades para reincorporarse al mercado de trabajo: todo un capital humano dilapidado por esa crisis con denominación de origen socialista.
Veintiocho años son los que José María Barreda va a cumplir desde que se dedica a la política y vive de ella. Y los va a cumplir, precisamente, como candidato a presidir
En estas casi tres décadas, Barreda lo ha sido todo en esta región: consejero, presidente de las Cortes, senador, vicepresidente…y por fin, desde hace casi siete años, presidente del gobierno autonómico. Un cargo al que no accedió por elección, sino por herencia, como tantas otras cosas en su vida.
Los dos presidentes socialistas que ha tenido esta región (¿qué habremos hecho para merecerlos?) son diferentes en muchas cosas, pero se parecen en algunas otras. Por ejemplo, el primero montó un régimen basado en el partido y sus adhesiones, y el segundo lo mantuvo y consolidó sin empacho. Ambos han hecho de la política una forma de vida, una forma de ganarse –holgadamente- la vida. Tanto Bono como Barreda han tenido sus “empresarios áulicos”, a los que han beneficiado escandalosamente desde el poder, cobrándose los favores (como mínimo) en apoyo mediático e institucional. El uno y el otro amagan de vez en cuando con enfrentarse a sus líderes nacionales, pero a la hora de la verdad siempre obedecen, y ponen al partido y a sí mismos por encima de los intereses de su tierra. Bono y Barreda son corresponsables de que, tras casi treinta años de gobierno socialista en Castilla-La Mancha, sigamos siendo la segunda región más pobre de España: Barreda aplica la máxima marxista (de Groucho, no del Carlos Marx de su juventud comunista) según la cual “partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de la miseria”.
Y en lo que más se parecen Bono y Barreda, cristianos confesos de golpe de pecho diario, es en practicar la doctrina teresiana de que “la caridad bien entendida empieza por uno mismo”. El todavía presidente del Congreso se ha hecho multimillonario y sigue sin aclarar los orígenes de su enorme patrimonio hípico e inmobiliario; el todavía presidente de
Veintiocho años, definitivamente, dan para mucho en una trayectoria política como la de José María Barreda. Resulta incluso jocoso que quien pretende alcanzar el récord de un tercio de siglo montado al coche oficial, dé lecciones a nadie sobre limitación de mandatos. Afortunadamente no va a hacer falta ninguna ley para que se ponga punto y final al currículum político de Barreda: va a ser el pueblo, van a ser los ciudadanos de Castilla-La Mancha quienes con su voto lo envíen a la oposición. A ver así puede ejercer de una vez como profesor de universidad, que es lo que él pone en su currículum.
| Opiniones | Deja tu Opinión |
| No existen opiniones para este elemento. | |
Bienvenida |Noticias |Documentación |Nuevas Generaciones |Artículos de Opinión |Multimedias |Descargas |Enlaces |Nuestros Trabajos |Encuestas |Sugerencias |Agenda de Actos |FAQs |Contacto |Localizacion |Afíliate |Resumen de la Convención Populares 2011 |Mapa web
Partido Popular de Albacete | Aviso legal | Política de Privacidad
Esta página esta optimizada para navegadores Internet Explorer 7 y Firefox 3.0 o versiones superiores.